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CLASS UNVERIFIED

ISLA FRIENDSHIP (Friendship Island): La Congregación Extraterrestre en el Fin del Mundo

Categoría|UFO & Alien Encounters
Subcategoría|Secret Society & Alien Contact
Año|1984
Clase de Rareza|CLASS UNVERIFIED

Last updated: 16 Apr 2026


Resumen Rápido

A mediados de la década de 1980, durante la dictadura autoritaria de Augusto Pinochet, un grupo de operadores de radioafición en Santiago de Chile comenzó a recibir transmisiones enigmáticas provenientes de individuos que aseguraban habitar una isla remota e inexplorada, ubicada en algún lugar de los laberínticos archipiélagos de la Patagonia austral. Las voces se identificaban como miembros de una congregación denominada “Friendship” —una comunidad de seres altos, de rasgos caucásicos y una serenidad inquietante, que empleaban nombres angelicales (Ariel, Miguel, Rafael), poseían tecnología avanzada muy superior a cualquier conocimiento científico contemporáneo, demostraban una aparente capacidad para predecir terremotos y otros desastres, y afirmaban mantener una relación con una civilización extraterrestre. La figura central en este caso es Ernesto de la Fuente Gandarillas, ingeniero civil mecánico egresado de la Universidad de Concepción, quien afirmó haber visitado la isla, haber sido curado de un cáncer pulmonar terminal por sus habitantes, y haber presenciado tecnologías tales como terminales informáticos, piscinas climatizadas, televisión satelital e invernaderos —todos ocultos en una isla montañosa accesible únicamente mediante un yate llamado Mytilus II. La isla nunca ha sido localizada. No se ha presentado evidencia física alguna. Ningún investigador independiente ha logrado visitarla. Todos los intentos de acceso han fracasado o sido cancelados. Y, sin embargo, los testigos —múltiples, independientes y a lo largo de varias décadas— jamás han retractado sus testimonios. El caso de la Isla Friendship se sitúa en una de las intersecciones más enigmáticas de la ufología: el punto donde las afirmaciones de contacto extraterrestre convergen con la realidad política de una dictadura fascista que rutinariamente hacía desaparecer a sus ciudadanos, difundía desinformación y operaba centros de detención secretos en islas —entre ellos Dawson Island, un verdadero campo de concentración en la misma región donde se decía que existía Friendship.


Datos Clave

Añoc. 1984–1990s (primary activity); aftermath continues to present day
TipoSecret Society & Alien Contact
UbicaciónSomewhere in the Chonos Archipelago or Guaitecas Archipelago, Aysén Region, southern Chile. Alleged coordinates: 45°1′20.88″S, 74°10′16.18″W. Never independently confirmed.

Visión General

El caso de la Isla de la Amistad en Chile es único en la ufología. No se trata de un avistamiento, un accidente o una abducción. Es una relación sostenida durante varios años —realizada principalmente a través de radioaficionados— entre ciudadanos chilenos comunes y una supuesta comunidad de seres no humanos o transhumanos que habitan una isla oculta en uno de los paisajes más remotos e inaccesibles del planeta. Los archipiélagos de los Chonos y Guaitecas, donde se afirmaba que se encontraba la isla, constituyen un laberinto de miles de islas deshabitadas, canales, fiordos y valles glaciares que se extienden a lo largo de la costa sur de Chile hacia la Antártida. La región es fría, húmeda, densamente boscosa y casi totalmente despoblada. Es un lugar donde, en teoría, una isla podría existir sin haber sido cartografiada ni visitada —un sitio donde los secretos pueden ocultarse. Asimismo, es un territorio donde el régimen de Pinochet resguardó algunos de sus peores secretos. La Isla Dawson, ubicada en el Estrecho de Magallanes, fue utilizada como campo de prisioneros políticos tras el golpe de Estado de 1973, albergando a miembros prominentes del gobierno de Salvador Allende. La idea de islas ocultas en el sur de Chile empleadas con fines clandestinos no era ciencia ficción, sino un hecho histórico documentado. Esta dualidad —la ufológica y la política— es lo que torna el caso de la Isla de la Amistad tan inusual y resistente a explicaciones simples. ¿Fue un elaborado evento de contacto extraterrestre? ¿Un engaño perpetrado por un ingeniero carismático? ¿Una operación de inteligencia de la era Pinochet diseñada para distraer, desinformar o encubrir actividades secretas? ¿O acaso algo aún más extraño—un mito compartido, nacido en la estática de la radio de onda corta y en la paranoia de una dictadura, que cobró vida propia?
Listen to Case File
~12 min

Línea de Tiempo

1973

Military coup overthrows President Salvador Allende. Augusto Pinochet begins 17-year dictatorship. Dawson Island is used as a political detention camp for members of Allende’s government.

Early 1980s

Wave of UFO sightings reported across Chile. The political climate of suspicion, censorship, and disinformation creates fertile ground for alternative narratives.

c. 1983–1984

Ernesto de la Fuente Gandarillas, living in relative isolation, acquires an 11-meter ham radio station. He begins making contacts across Chile and, among them, encounters interlocutors who identify themselves as members of a “religious congregation” called Friendship, located on an island in the Guaitecas Archipelago.

1984–1985

Regular radio communications develop between the Friendship contacts and a group of Santiago-based ham radio operators including Octavio Ortiz, Cristina Carvelli, Daniel Morales, and Cristina Muñoz. Conversations last hours. The Friendship members use angelic names, speak slow and precise Spanish, and discuss advanced technology, philosophy, and predictions.

August 1985

A UFO is widely observed over Santiago. During simultaneous radio communications, the Friendship contacts claim the object is under their control. The event receives significant media coverage and propels the Friendship story to national attention. (The UFO has since been tentatively identified by some investigators as a meteorological balloon from the French space agency CNES.)

c. 1985–1989

De la Fuente claims to have visited Friendship Island aboard the yacht Mytilus II. He describes an island with sophisticated interior facilities—computer terminals, a heated pool, greenhouses, satellite TV lounges—hidden inside a mountainous landscape accessible only through a concealed harbor. He describes the inhabitants as tall, fair-skinned, serene, and technologically advanced.

c. 1987–1988

De la Fuente, diagnosed with terminal lung cancer after decades of heavy smoking (50+ cigarettes per day), claims to have been invited to Friendship Island for treatment. He reports being cured by the island’s medical technology. His cancer goes into remission. (Skeptics note that cancer remission, while unusual, occurs without extraterrestrial intervention.)

1985–1990

The Friendship contacts reportedly predict several events: earthquakes, natural disasters, and the explosion of the Space Shuttle Challenger in January 1986. The accuracy of these predictions has been debated; no recordings of the predictions made before the events have been independently verified.

1990

Chile transitions to democracy. The Pinochet regime ends. The political context that gave rise to the Friendship phenomenon shifts, but the case continues to generate interest.

2000s–2010s

Chilean ufologist Rodrigo Fuenzalida (AION Chile) investigates the case and locates additional witnesses beyond de la Fuente who claim contact with the Friendship organization. The case is discussed at ufological conferences and in Chilean media.

2019

Ernesto de la Fuente Gandarillas dies. He maintained his account until the end of his life and never retracted any claims.

2023

Documentary Isla Alien (Alien Island) directed by Cristóbal Valenzuela Berríos premieres, combining original radio recordings, interviews with surviving witnesses, and a critical examination of the case’s political context.


Testimonios de Testigos

Testigo Octavio Ortiz, uno de los operadores de radio de Santiago, describió el contacto inicial como poco notable: “Transmitimos muchas canciones y nunca se nos ocurrió relacionarlas con seres extraterrestres.” Los interlocutores de Friendship fueron corteses, eruditos y conversadores amables. Solo de manera paulatina sus afirmaciones se tornaron extraordinarias: una isla, tecnología avanzada, capacidades predictivas, una relación con seres no originarios de este mundo. Ortiz afirmó: “Hasta el día de hoy no tengo la certeza de que sean seres de otro planeta.” Ernesto de la Fuente proporcionó el testimonio más detallado. Describió el puerto oculto de la isla, accesible mediante un canal encubierto en el archipiélago. Una escalera de hierro oxidado conducía a un muelle de concreto con un cobertizo de madera envejecida erigido contra una pared rocosa de más de 15 metros de altura. Más allá del cobertizo, pasillos conducían a un complejo subterráneo con instalaciones que incluían una piscina climatizada, salones con televisión satelital, tres grandes invernaderos, una pequeña cámara para dormir con un terminal informático, y corredores poblados por personas sonrientes que nunca elevaban la voz. No observó hospital ni clínica alguna. De la Fuente describió a los habitantes con una apariencia etaria entre 35 y 55 años, cabello rubio oscuro, ojos claros y piel ligeramente bronceada. Su estatura era significativamente superior al promedio chileno. “Lo más llamativo era la paz que irradiaba su presencia,” comentó acerca del primer miembro de Friendship que conoció en persona. Un marinero identificado como “Alberto”—operador del yate Mytilus II—relató haber sido contratado por “extranjeros” que equiparon su embarcación con aparatos extraños y le pagaron para realizar abastecimientos regulares a una isla en el archipiélago austral. El farero Héctor, destinado en el Faro Mitiahüe, informó haber presenciado una gran bola de fuego aterrizando cerca de la isla y una potente señal de radio irrumpiendo en las comunicaciones locales. Rodrigo Fuenzalida confirmó la existencia de testigos adicionales más allá de de la Fuente y que logró localizarlos de manera independiente. Describió a de la Fuente como cooperativo, inteligente y consistente a lo largo de décadas de investigación.

▶ CINEMATIC SECTIONReconstrucción Cinemática

I. La estática y la voz Chile, 1984. El país transcurre una década bajo una dictadura militar. Augusto Pinochet gobierna por decreto. La disidencia se castiga con la desaparición. La policía secreta —la DINA, luego la CNI— opera una red de vigilancia, centros de tortura y detención que se extiende desde Santiago hasta las islas más remotas de la Patagonia. La confianza es limitada. La información controlada. Y en los hogares de los chilenos comunes, la radioafición ofrece algo raro: un espacio de comunicación no supervisada, una frecuencia donde los micrófonos del Estado presentan vacíos. Es en esta atmósfera donde aparecen las voces. Emergen a través de la estática de las bandas de onda corta —calmas, mesuradas, hablando español con una precisión inusual, como si cada palabra fuera escogida de un idioma que conocen perfectamente pero que no aprendieron en su infancia. Se identifican con nombres angélicos: Ariel, Miguel, Rafael. Dicen pertenecer a una congregación llamada Amistad. Aseguran vivir en una isla. Los radioaficionados en Santiago —Octavio Ortiz, Cristina Carvelli, Daniel Morales, Cristina Muñoz— no toman inicialmente en serio tales afirmaciones. La radioafición está llena de excéntricos, narradores y personas solitarias que llenan las ondas con lo que les viene a la mente. Pero los contactos de Amistad son diferentes. Son eruditos, elocuentes y pacientes. Discuten filosofía, ciencia y la naturaleza de la conciencia. Hacen predicciones sobre eventos futuros. Y nunca pierden la compostura, nunca elevan la voz, nunca suenan más que perfectamente, inquietantemente serenos. Las conversaciones se vuelven regulares. Las tardes se extienden por horas. Otros radioaficionados chilenos sintonizan. Los contactos de Amistad se convierten en pequeñas celebridades de las ondas —voces misteriosas del sur, de una isla que nadie puede encontrar en ningún mapa. II. El ingeniero y la isla Ernesto de la Fuente Gandarillas no es un contactado típico de ovnis. Es ingeniero civil mecánico, egresado de la Universidad de Concepción, técnico de cine que ha trabajado con el reconocido director Raúl Ruiz. También es un fumador empedernido —cincuenta o más cigarrillos al día— y a mediados de la década de 1980 sus pulmones comienzan a fallar. Un diagnóstico de cáncer llega como una sentencia. Los médicos recomiendan la extirpación de un pulmón. De la Fuente ha adquirido una estación de radio de 11 metros, en parte para combatir el aislamiento de su condición. Entre los numerosos contactos que establece, las voces de Amistad destacan. Muestran interés por él. Preguntan por su salud. Lo invitan a visitar su isla. Acepta. En algún momento a mediados o finales de la década de 1980 —la fecha exacta es incierta, como muchas cosas en este caso— de la Fuente aborda el yate Mytilus II, operado por un marinero chileno contratado y equipado por la organización Amistad. El yate navega hacia el sur por los canales y fiordos de la región de Aysén, un paisaje de belleza cruda, esculpido por glaciares: montañas que emergen directamente del agua, bosques tan densos que resultan casi impenetrables, canales tan estrechos que el cielo se convierte en una franja gris sobre el mástil. Arriban a una isla —montañosa, oculta, cuyo puerto es invisible desde aguas abiertas. Una escalera de hierro oxidado conduce a un muelle de concreto hasta un edificio de madera envejecida, apoyado en un acantilado. Parece abandonado. Parece nada. Y entonces entran. De la Fuente describe lo encontrado con términos que tienen la cualidad de una alucinación controlada: corredores llenos de personas que sonríen y nunca hablan en voz alta; terminales informáticas en pequeñas cámaras para dormir; una piscina climatizada; tres grandes invernaderos; salones con televisión satelital; tecnología que no debería existir en una isla deshabitada de una de las regiones más remotas de Sudamérica. Todo está limpio, ordenado y bañado en una tranquilidad que de la Fuente describe como casi física —una paz que irradia de los propios habitantes. Los habitantes son altos. Más altos que cualquier chileno. Sus rasgos son caucásicos: ojos claros, cabello rubio oscuro, piel bronceada. Hablan un español lento y cuidadoso. Usan nombres angélicos. Son amables. Curaron su cáncer. Regresa al continente. Su cáncer está en remisión. Mantendrá su relato, sin variación, durante los treinta años restantes de su vida. Morirá en 2019, aún contando su historia.

Evidencia

Evidencia Auditiva: Existen grabaciones originales de radioaficionados de las transmisiones de Friendship, las cuales fueron presentadas en el documental Isla Alien de 2023. La calidad y el contenido han sido analizados, pero no se ha logrado una autenticación independiente. Evidencia Testimonial: Múltiples testigos a lo largo de varias décadas: de la Fuente (principal, fallecido en 2019); Octavio Ortiz, Cristina Carvelli, Cristina Muñoz, Daniel Morales (operadores de radio); “Alberto” (marinero); Héctor (farero). El ufólogo chileno Rodrigo Fuenzalida localizó de manera independiente testigos adicionales. Evidencia Física: Ninguna. Nunca se ha producido escombros, tecnología, muestras biológicas, fotografías ni datos de ubicación verificados de manera independiente provenientes de la Isla Friendship. Evidencia Médica: La remisión del cáncer pulmonar de de la Fuente está documentada, pero no se ha verificado de forma independiente que resulte de un tratamiento médico extraterrestre. La remisión espontánea del cáncer ocurre de manera natural, aunque es poco frecuente. Evidencia OVNI: Avistamiento en Santiago en agosto de 1985 ampliamente presenciado; algunos investigadores lo identificaron tentativamente como un globo meteorológico del CNES. Contexto Político: Dictadura de Pinochet (1973–1990); uso documentado de instalaciones insulares para detención; operaciones estatales de desinformación documentadas; Informe Rettig que documenta desapariciones políticas.

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